A propósito de una copa de vino
Nunca desdeñó una copa de buen vino.
Prefería el blanco o el rosado. Los tintos de crianza los
encontraba espesos y únicamente aceptaba si no le quedaba otro remedio o si le
ofrecían un Mencía, que algo fresco resultaba delicioso.
Si os apetece podéis leer el
relato completo en la revista digital donde colaboro:
http://www.laignoranciacrea.com/
en la página 36
http://www.laignoranciacrea.com/
en la página 36

Ya decía yo que me sonaba.
ResponEliminaUn saludo, Anna.
Ja, ja. Buena memoria la tuya.
EliminaGracias, Cayetano.
Anna Babra
Yo también soy de blancos de aperitivo sobre todo y el rosado o clarete de vez en cuando con comida. El tinto, aun admitiendo que tiene buen buqué, no es de mi devoción por mucha celebridad que tenga y sea el recomendado por los médicos. Voy a degustar tu artículo prosista. Buen día y me acordaré a la hora del aperitivo casero (¿qué habrá sido de los bares?)
ResponEliminaCoincidimos.
EliminaEspero que hayas podido disfrutar de una buena copa de buen vino, bien fresco.
Muchas gracias Fackel.
Anna Babra