31.5.21

VERD - VERDE - GREEN

Aquest poema es un escrit amb la col·laboració de Montse Vilajosana, amb les seves fotografies i algunes parts del text i Rosa Mª Navarro com a consultora per la traducció en anglès.

Este poema es un escrito en colaboración con Monste Vilajosana, con sus fotografías y algunas partes del texto y Rosa Mª Navarro como consultora para la traducción en inglés.

This poem it has been written in collaboration with Montse Vilajosana, the photographer, and some parts of the text, and Rosa Mª Navarro as an English consultant.

 

VERD


Heu vist el groc del cel de tarda?

Primer groc llimona, suau,

després groc cadmi, intens.

S’atura damunt del cel blau d’un dia clar.

Hauria de veure’s verd, verd suau, 

d’herba primer, de fulles de llimoner després.

 

Mai es barregen. Ves a saber per què. 

 

El verd es l’aleteig d’una voliaina que esperona l’amant inquiet.

És l’abraçada que acull foscos i tremolosos neguits.

És el cru i l’absurd, el fresc i l’irreverent, l’ufanós i el salaç.

És aigua, és gespa. És cel, és desig a cau d’orella. 

És la mà generosa que ofrena mudança. 

És la força que empeny la gènesi, la llavor, el miracle...

 

I si al cap de tarda el vermell i blau

es troben, llavors sí, 

es fonen en un lila transparent, fosc o opac

que taca el cel com si caiguessin l’un dins l’altre.

Ah, com enganyen! Són en realitat franges de cadascun,

l’una damunt de l’altra, l’una al costat de l’altra.

Ni es toquen, ni s’abracen. Són sols presència.

 

No, mai es torna verd. 

El verd és el blau i el groc, antagònic al vermell.

 

Perquè el verd és

pell protectora de vida,

joventut i maduresa alhora, poder i fertilitat.

Clorofil.la en estat pur.

 

El verd és una il·lusió òptica, només això.

Com la vida, el verd és vida. Il·lusió òptica.

 

Ara, quan aquesta visió estrambòtica

es barreja amb gris, amb el gris que sigui, 

pren una profunditat esfereïdora.

 

Llavors la vida vola cap a

aquell desig amat 

del verd del brins, 

del verd del mar, 

del verd del roure, del verd del faig, 

del verd del fong damunt del pa,

penicillium vital.

Del verd que volem, 

l’assossec

que desitgem per llevar-nos cada dia. 

El verd és repòs enmig del tot.

 

I ens deixem caure a 

la catifa més verda de l’existència.

 

Anna Babra – Montserrat Vilajosana

 

VERDE

¿Visteis el amarillo del atardecer?

Amarillo limón primero, suave,

amarillo cadmio después, intenso.

Se detiene sobre el cielo azul de un día claro.

Debería verse verde, verde suave, 

verde hierba primero, hojas de limonero luego.

 

Nunca se mezclan. Váyase a saber por qué.

 

El verde es el aleteo de una palomilla que azuza al amante inquieto.

Es el abrazo que acoge oscuras y temblorosas inquietudes.

Es lo crudo y lo absurdo, lo fresco y lo irreverente, lo ufano y lo salaz.

Es agua, es césped. Es cielo, es deseo en un susurro tan cercano.

Es la mano generosa que ofrece mudanza.

Es la fuerza que empuja la génesis, la simiente, el milagro...

 

Y si al atardecer el rojo y el azul

se encuentran, entonces sí, 

se funden en un lila transparente, oscuro u opaco

que mancha el cielo como si cayeran el uno en el otro.

¡Ah cómo engañan! Son en realidad franjas de cada uno, 

una sobre la otra, una al lado de la otra.

Ni se rozan, ni se abrazan. Son solo presencia.

 

No, nunca se torna verde.

El verde es azul y amarillo, antagónico del rojo.

 

Porque el verde es 

piel protectora de vida

juventud y madurez al tiempo, poder y fertilidad.

Clorofila en estado puro.

 

El verde es una ilusión óptica, solo eso.

Como la vida, el verde es vida. Ilusión óptica.

 

Ahora bien, cuando esta visión estrambótica

se mezcla con gris, sea este cual sea, 

toma una profundidad espantosa.

 

Entonces la vida vuela hacia

aquel deseo amado

del verde de las briznas finas, 

del verde del mar, 

del verde del roble, del verde del haya, 

del verde del hongo sobre el pan, 


penicillium vital.

Del verde que ansiamos, 

sosiego

deseado cada amanecer para levantarnos.

El verde es la calma en medio del todo.

 

Y nos soltaremos cayendo en 

la estera más verde de la existencia.

 

Anna Babra

 

GREEN

Have you ever seen this yellow in a mid-afternoon sun?

First lemon yellow, pale.                 

Then, cadmium yellow, deep.

It pauses on the blue sky in a clear day.

It should be green, shouldn’t it.  Light green,

green of grass, at first; of lemon-tree leaves a little later.

 

They never mix, goodness knows why.


Green is a flapping of wings of a moth stirring up the restless lover.

I‘s a hug that embraces dark and shuddering uneasiness.

I’s the raw and the absurd, the fresh and the irreverent, the exultant and the lewd.


It’s water, it’s lawn. It’s the sky, desire whispered in your ear.

I’s a generous hand offering a change.

It’s the strength that makes for genesis, the seed, the miracle…

 

Bu if at sunset the red and blue meet,

they do then fuse in a transparent violet , dark or opaque,

that stains the sky as if one colour fell into the other.

Ah, how they deceive! In fact they are only stripes of each other,

one below the other, one next to the other.

Indeed, they don’t touch or hug. They are merely presence.

 

No, it never turns green.

Green is blue plus yellow, antagonistic to red.

 


 

Because green is

protective skin of life,

 youth and maturity, at the same time, power and fertility.

Chlorophyll in its purest form.

 

Green is but an optical illusion, just that.

Like life, green is life, an optical illusion.

 

Now, when this outlandish vision

mixes with grey, no matter what hue of grey ,

it takes on a chilling depth.

 

Then, life flies towards

that beloved wish

for blade of grass green

for sea green,

for  oak green, or beech green

for fungus green on the slice of bread,

vital penicillium.

 

For the green we yearn for,

            the calmness

needed each and every day to get up.

 

Green is rest in the midst of the whole.

At this special, unique moment we let ourselves drop

            on the greenest carpet of existence.

 

 Anna Babra

 

12 comentaris:

  1. Toda una completa reflexión sobre los colores y sus efectos sobre la naturaleza y la sensibilidad de quienes los saben apreciar. Cada paisaje, cada estado de ánimo y cada momento importante del día tiene los suyos.
    Un saludo.

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    1. Cada uno aprecia el color de forma distinta. De todos modos verde, EL VERDE, se asocia al renacer de la primavera. Al retorno de la luz imprescindible para el resurgir del verde. Al fin y al cabo, Cayetano, VIDA. ¿No es cierto?

      Salud.

      Anna Babra

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  2. Celebro que t'agradi.

    Ha estat una bona experiència, aquest treball de col.laboració en equip.

    Una abraçada, Montse!

    Anna Babra

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  3. Está muy bien esto de humanizar los colores en un poema -y más si es tarea a dúo- y aunque soy de los que pienso que los colores tienen sentido por sí mismos, que son hijos de la naturaleza, una parte de la refracción de la luz y otra de los minerales que se alean para multiplicar tonos, además de componentes, los humanos hemos sido capaces de dotarlos de otras vidas. Vidas simbólicas, otorgando significados (particularmente soy muy escéptico: que si el verde esperanza o que si el rojo es fuego, etc., está muy manido) y hay ciertos estilos de arte que toda su expresión la basan en el color, en su alternancia y multiplicación, en su desfiguración incluso, y no solo lo abstracto, ahí tienes por ejemplo el expresionismo, y yo todas las noches antes de dormirme me quedo contemplando la copia de un cuadro de Franz Marc, titulado El sueño, que está en el Thyssen, donde los caballos son azules y rojos, y esta deconstrucción me gusta, porque el sueño es eso, desfiguración, alteración, desorden o reorden, entonces los colores sirven a un pintor para dar nuevo sentido. No todo tiene que ser realismo en pintura, ¿no? Pero lo mejor de los colores es que se ven cuestionados por la luz y su intensidad y por la propia percepción de nuestro ojo. Todo, todo, es movimiento constante, por mucho que muchos objetos parezcan imperturbables, y de ahí que poéticamente esté bien usar los colores para pinceladas de palabras, como vuestro poema, que voy a releer. Fin.

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  4. Los colores son ellos, ellos mismos y tanto les da lo que los humanos podamos pensar. Y conforman el mundo en que vivimos y además permiten que cada uno los vea, con o sin luz, a su manera. De este modo levantan visiones y sentimientos tan distintos.

    Verde, que te quiero verde ... Solo es, esta nuestra, una aproximación y si lleva a preguntarse a cada uno qué ve en el verde me daría por muy satisfecha. (perdónese la falta de humildad)

    Me gusta mucho esa frase tuya "usar los colores para pinceladas de palabras, como vuestro poema, que voy a releer". Gracias Fackel.

    Salud.

    Anna Babra

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  5. Muchas gracias y enhorabuena a las tres.

    Un abrazo colectivo

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    Respostes
    1. Gracias a ti en nombre de las tres.

      Salud, Luis Antonio.

      Anna Babra

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  6. Has logrado una bella composición en esa focalización del color verde. Me has hecho recordar esos ensayos mezclando los colores básicos para obtener un secundario. Y finalmente, "la calma en medio del todo".
    Un abrazo.

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  7. Tú, que también sabes de mezclas, sabes como llega a la paleta el secundario que anhelas.

    Gracias y goza del descanso en medio del todo; con tu mejor sillón que el perfume del verde te llegue a través del aire.

    Un abrazo, Francisco.

    Anna Babra

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  8. Colores y sus tonos y matices. Pero el verde pareciera que es el mas cercano y entrañable, el que mas identifica con naturaleza...
    Íntimo y hermoso trabajo, Anna.

    Abrazos y en verde y en junio para vosotras.

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  9. Verd....esperança, ressurrecció i vida. Catifa verda molla de rosada, descans pels peus cansats i per l.esperit. NATURA. Enhorabona. Genial descripció per posar noms a un color tan significatiu

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